Trabajar después de los 40 años

¿Trabajar después de los 40 años?

No, no es imposible: entre propuestas a empresas y carreras de bricolaje, aquí está cómo reinventarte (y será mejor que los 20).

Partamos de una premisa: sí, existe discriminación por edad en la búsqueda de un candidato. Y aunque en el año 2000 la Unión Europea emitió una directiva que prohíbe expresamente el sexismo (discriminación por razón de edad), en la esfera privada de la propia oficina es probable que los reclutadores descarten ciertos CV debido a su fecha de nacimiento.

Se trata de un problema real si se tiene en cuenta que la edad de jubilación está aumentando (también sobre la base de nuevas leyes conexas) y que la esperanza de vida es cada vez más elevada: a los 40 años, un trabajador sigue en pleno ejercicio de sus facultades profesionales.

¿Un problema insuperable? No, si abandonamos las viejas ideas del trabajo y nos abrimos a las nuevas: es correcto aspirar a un empleo estable, a tiempo completo y a otras formas tradicionales de empleo, pero la flexibilidad es la clave para organizar una nueva carrera.

Mirar atrás

Organice su trayectoria de trabajo y, para cada experiencia, destaque lo que ha aprendido. ¿No has trabajado en meses o años? La maternidad también puede ser un valor añadido y aportar habilidades sociales útiles a la empresa. Lo importante es mantener una cierta continuidad en el currículo y poder responder con prontitud a cualquier solicitud de aclaración (la pregunta “Háblame de ti”, en la entrevista, es un clásico).

Actualizado

Invierta en su formación para ser siempre atractivo para el mercado laboral: ¡una mezcla de experiencia e innovación laboral es una mezcla explosiva para las empresas! Enfatiza que sólo tú, con tu experiencia, puedes garantizar todo esto. Un ejemplo para empezar? Busque un MOOC, cursos gratuitos en línea para la educación continua. Y añádelos a tu CV.

No subestime la red (de contactos)

LinkedIn, asociaciones de categorías, Facebook, blogs: todo útil para dar a conocer sus competencias. En particular, cuando se pierde la brújula es importante contar con un mentor que pueda ayudarnos a entender las demandas del nuevo mercado laboral, y darnos consejos para estar preparados para las nuevas personas que usted está buscando. Un buen mentor también es capaz de darse cuenta de nuestras habilidades blandas y convertirlas en verdaderas fortalezas. Al igual que las pasiones: ¿cuántos bloggers gastronómicos viajan actualmente por Italia o dirigen programas? El mercado laboral de hoy en día es activo y receptivo a las novedades: no se juegue el todo por el todo.

Entienda el problema de la edad de inmediato

Durante la entrevista o, mejor aún, en la carta de presentación. Trate de comprender y predecir por qué el factor edad podría ser un problema para el empleador, y poco a poco va desmantelando sus prejuicios (porque a menudo, desafortunadamente, sólo son prejuicios). Abordar el problema de frente y sin miedo es una marcha adicional.

Mirando hacia el futuro

Especialmente durante la entrevista o la carta de presentación, explique los objetivos de su trabajo: ayudará al empleador a comprender que todavía tiene mucho margen de maniobra, así como experiencia. Sea claro y dé ejemplos concretos de cómo quiere alcanzar ciertas posiciones: la determinación es una cualidad que no todos tienen.

Evaluar la carrera del trabajador autónomo

Es por la flexibilidad que el mercado laboral oculta las oportunidades más importantes: poner su experiencia a disposición de las empresas no significa vivir con contratos inestables en absoluto. ¿Un ejemplo?

Los gerentes temporales, que a menudo tienen un número de IVA, pero también son empleados de la empresa, son responsables de aumentar el software empresarial, digitalizar el marketing en la empresa o proporcionar una mejora continua.

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